Manotazo opositor por la Auditoría, reclamo de gobernadores y dos radicales quieren ser presidentes

Últimos días de la víctima

La oposición que se va levanta sus últimas quimeras antes del ingreso de la nueva minoría del oficialismo, que ganó bancas en Diputados, donde amenaza la primacía del peronismo, y hace un salto significativo en el Senado, en donde le puede disputar al peronismo el tercio para vetar o resistir vetos.

Hasta este domingo la oposición tenía 119 votos para pedir una sesión para este miércoles (necesita diez más) y cocina proyectos que se convertirán en calabazas después del 10 de diciembre. A la cabeza de los proyectos figura la cobertura de los tres cargos vacantes desde hace dos años en la Auditoría General de la Nación (se lotean proporcionalmente).

El Gobierno paga lo que sea para que no haya más sesiones. No tiene ningún incentivo para desperdiciar posiciones que podría asegurar mejor con el número que tendrá desde el 10 de diciembre.

Pese a un escepticismo generalizado, hasta la noche del domingo seguían las operaciones y los telefonazos para sacar adelante esta normalización de la Auditoría, manejada hoy por su presidente, el peronista Juan Manuel Olmos, pero sin el colegio de auditores que prevé la Constitución, como mecanismo de control de la ejecución del gasto de los tres poderes.

Una excepcionalidad de la Argentina excepcional, muy cómoda para un gobierno de minoría que si algo no quiere es que lo controlen. “Lo veo frío, pero va a haber un intento de los amigos, aunque no veo que junten el número”, admite uno de los protagonistas.

AGN: prueba de amor a Macri

Para ese postergado proyecto tratarán de aprovechar los últimos latidos de la Legislatura que termina para imponer a Juan Forlón por el peronismo, a Jorge Triaca por el PRO y aliados, y a Emilio Monzó por un entendimiento de Encuentro Federal y otras fracciones.

Hasta ahora el peronismo y La Libertad Avanza han boicoteado este acuerdo y otro anterior, que incluía a Mario Negri por un entendimiento de la UCR y aliados que llegó a sumar más de 50 firmas de respaldo. El llamado a sesión tiene el apoyo de Unión por la Patria, Encuentro y un sector del PRO disidente con Mauricio Macri. Triaca es el principal asesor político del expresidente.

Javier Milei y Mauricio Macri. Disputa por la Auditoría.Javier Milei y Mauricio Macri. Disputa por la Auditoría.

El apoyo que tenga este acuerdo en el recinto probará, finalmente, si queda algún rescoldo del amor entre Milei y Macri. Si Milei quiere a Macri cerca, puede darle oxígeno a la designación de Triaca. Si no, esperará hasta la nueva legislatura para darle otro formato.

La rebelión viene del Norte

También en el Senado la AGN se convierte en prueba de amores y odios. Un grupo de gobernadores del Norte peronista promovieron en las últimas horas una condición para seguir unidos al interbloque que preside José Mayans. Reclaman que una de las sillas que defiende el peronismo vaya para un representante de ellos.

Piensan en el riojano Ricardo Guerra o el santiagueño Carlos Lugones Aignasse, en representación del gobernador Gerardo Zamora. El peronismo del Senado tiene en su agenda pedir una sesión para tratar la cobertura de las otras tres sillas que tiene la cámara en la AGN.

El peronismo reclama dos, una de ellas para renovar a Javier Fernández. Para la tercera silla le han prometido el voto al federal Juan Carlos Romero o a un radical. Romero tendría el apoyo de Olivos, pero no quiere ocupar ningún cargo público después de diciembre, cuando termina su banca de senador que ocupa desde 2007.

Los dos candidatos por el radicalismo son Luis Naidenoff y Víctor Zimmermann. Contarían con el voto del peronismo y también con la simpatía de Olivos. Pocos le dan chance a que esta movida por la Auditoría tenga suerte.

Nadie cede nada

El grupo del peronismo disidente que anima la división del bloque de Senadores viene reforzado por el coqueteo con el Gobierno. Baquianos de la resistencia, escuchan promesas, pero no bajan las demandas. Le ocurrió a Diego Santilli, que fue a verlo a Gerardo Zamora el viernes.

Este radical que gobierna Santiago del Estero militando para todos los oficialismos, lo esperó con un comunicado de los mandatarios del Norte Grande -liga de una docena de provincias gobernadas por peronistas y radicales- que copia a la letra del “Grito Federal” que en su momento dio origen a la liga Provincias Unidas, y que unificó los reclamos de las 24 provincias.

Santilli,  junto al gobernador de Santiago del Estero y su sucesor.Santilli, junto al gobernador de Santiago del Estero y su sucesor.

Siguen pidiendo el reparto de los ATN, incluyendo el 0,9% que se lleva la AFIP (hoy ARCA) para pagar los sueldazos por productividad de sus empleados, asistencia a las cajas previsionales y que les reconozcan regalías por Yacyretá a Corrientes y Misiones.

No esperaba el Gobierno tamaña intransigencia, que se suma a la que representan, para el nuevo presupuesto, los legisladores de Encuentro: que les reconozcan las leyes insistidas por el Congreso para girar a las universidades, discapacidad y Garrahan y los fondos para la CABA de los Macri.

Globos de prueba en el PJ

En estos meandros hay que localizar otras movidas de contrafrente, como las señales de disidencia en el propio Consejo Nacional del PJ que sesionó la semana anterior. El senador reelecto por Santiago, José Emilio Neder, aliado de Zamora, participó en el debate sobre qué hacer con el partido hacia adelante. Propuso discutir que el PJ pudiera ir en 2027 con un candidato que no pertenezca al peronismo.

Fue un primer globo de prueba para el proyecto de Zamora de competir por la presidencia de la Nación. No provocó entusiasmo, ni a favor ni en contra, pero quedó registrado. El Consejo Nacional fue elegido con Cristina de Kirchner a la cabeza en un turno de lista única, y marginó a los representantes de la provincia de Buenos Aires y otras gobernaciones peronistas del interior.

Aun así, en la sesión de la semana que pasó corrió boca a boca la moción de que los legisladores provinciales de este sector deben aprobarle el presupuesto y el endeudamiento al gobernador Kicillof, algo que el kirchnerismo se resiste a votar.

En esa sesión, el presidente a cargo del partido, José Mayans, le dio la palabra a Máximo Kirchner, quien se sorprendió porque le acercaron el micrófono. “No había pedido hablar ni lo tenía previsto”, musitó.

Salió del paso, para sorpresa de todos, diciendo que cualquier disidencia se tiene que zanjar con una elección interna. Algo que el kirchnerismo no ha dado a sus adversarios ni en el PJ provincial, ni en el nacional.

Axel inclina más el plano hacia el AMBA

El sesgo cristinista del Consejo Nacional lo encapsula en el AMBA: el eje territorial está en una provincia que administra el adversario Kicillof. Esa confrontación se traslada a la pelea secular del peronismo del AMBA con el interior. Y si Kicillof insiste en una precandidatura presidencial para 2027, el plano se inclinará más hacia el AMBA y el peronismo nacional perderá más unidad y representación nacional.

Que Kicillof quiera ser presidente está en los papeles de un gobernador que ganó dos elecciones -hizo ganar al peronismo de Sergio Massa en la categoría presidencial en 2023 y ganó la legislativa del 7 de septiembre- y empató la nacional: fue uno de los cuatro peronistas que lo logró.

Con ese récord, y gobernando el distrito más grande de la Argentina, ¿por qué no pretendería la presidencial? Pero una candidatura profundizaría más la división con el interior, erosionaría a Axel y debilitaría al conjunto del partido.

Clamor por Valdés

Con la misma ficha de ganador, Gustavo Valdés reforzará esta semana sus chances de ser en diciembre el nuevo presidente de la Unión Cívica Radical. La votación del cargo será el 12 de diciembre, por imposición reglamentaria.

Valdés acepta ser el reemplazante de Martín Lousteau, pero ha pedido una lluvia de tuits y likes que bajen del cielo con música de clamor y le rueguen ser el nuevo presidente del partido. Tiene el apoyo de los “principals” del partido.

Este miércoles, un grupo de los dirigentes más importantes de la UCR se reunirá en la Fundación para el Cambio Climático, que anima Gerardo Morales, para cerrar el círculo de apoyos. No hay otro candidato a la vista.

Valdés le ganó este año dos elecciones a Milei -provinciales y de diputados nacionales-, y rechazó una alianza con La Libertad Avanza. Forma parte de lo que quedó de Provincias Unidas, después de que Santa Fe, Chubut y Santa Cruz se quedaron sin diputados -de esa liga solo tienen diputados Corrientes, Jujuy, CABA y Córdoba-.

Lousteau se va callado

Parte de este entendimiento es una movida más que discreta. En las últimas horas la UCR de CABA prorrogó por tres meses los mandatos de los delegados al Comité Nacional: ser delegado es condición imprescindible para elegir y ser elegido autoridad partidaria.

De esta manera llegan a la fecha del 12 de diciembre validados como delegados Martín Lousteau y Daniel Angelici, que aspira a seguir como secretario del partido que administra para los intereses de los primos Macri. Se espera que Lousteau renuncie antes al cargo de presidente del partido y le deje paso a su suplente, Emiliano Yacobitti.

Este es el jefe político de Lousteau y participará, como el “Tano” Angelici, en la elección de Valdés. Lousteau se despide para ingresar en la nueva Cámara de Diputados al bloque de Provincias Unidas. No irá a la bancada UCR, que puede llegar a tener entre 10 y 12 legisladores, presididos seguramente por el jujeño Jorge Rizzotti.

A Lousteau y a Rodrigo de Loredo les cabe aquella chanza que se hacía sobre el inolvidable Simón Lázara cuando era el vocero de Raúl Alfonsín. Se le atribuía haber dicho: “He destruido muchos partidos, pero nunca uno tan grande como el radicalismo”. Aunque la UCR es como la Argentina. Le tiran la bomba atómica y rebota.

Si por mí fuera (Lospennato)

Entre las posturas de contrafrente de esta semana de cambio de piel, hay movimientos en el Congreso y la Legislatura para la jura de los nuevos representantes. En la Legislatura de la CABA sigue girando la perinola de Silvia Lospennato -diputada nacional con dos años más de mandato, pero elegida para la cámara local-.

Cortó los teléfonos el fin de semana largo para refugiarse en el nido familiar y proteger su convicción: si solo dependiera de mí, me iría a la Legislatura. Pero Mauricio Macri pretende retenerla como diputada nacional. No solo para frenar el reemplazo por una bullrichista. También porque Lospennato es clave en la vida parlamentaria hoy, más si la dejan suelta, y mucho más si Macri la avala.

Tiene talento legislativo y es leal, condiciones que no sobran en este negocio. Lo que no dice Lospennato es que las razones de Macri no son suficientes para ella. Viene de desencuentros públicos con Cristian Ritondo, jefe de su bloque, que llegó a destratarla en público en una sesión y necesita reivindicación.

En el bloque del PRO también hay misterio en torno al electo Hernán Lombardi. No niega que siga como ministro de Desarrollo Económico de Jorge Macri, pero Lombardi ya eligió fórmula de juramento como legislador porteño. Además, se ha mandado a hacer un traje para reemplazarlo Cristian Gribaudo, que termina como senador provincial por la Segunda Sección de la provincia de Buenos Aires – zona binguera si las hay.

Está nominado para esa función por su compadre del alma, el “Tano” Angelici, y tiene la mejor con Jorge. La tercera elegida para diputada por el PRO en la ciudad, Laura Alonso, asumirá y dejará la vocería que ejerce para Jorge en la Ciudad.

Fuente: www.clarin.com

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